Archivos Mensuales: abril 2015

Pensar sin pensar

 

El otro día me decía un amigo interesado en la meditación, que encontraba bastante difícil eso de sentarse y dejar la mente en blanco. Decía que era una persona muy inquieta y nerviosa y que no sabía cómo iba a poder aguantar una clase de meditación simplemente prestando atención a la respiración.

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Pamla eisenberg on flickr

Esta pregunta es bastante recurrente con la gente que se inicia en la meditación y hay muchas formas de responder. A mi me gusta recordar que la meditación tiene que ver más con ejercitar la atención que con mantener la mente en blanco.

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Dinero y Meditación

Daniel me ha dejado una pregunta que me ha hecho pensar bastante sobre un tema delicado: la relación entre el dinero y la espiritualidad.

Os copio el comentario:

Hola a todos,

Tengo una “duda existencial” desde hace mucho tiempo y no le he encontrado respuesta. Tiene que ver sobre las personas que dan cursos sobre espiritualidad y cobran un dinero, a veces excesivo, y otras se enriquecen con estos cursos. A veces, hablan que este dinero va a alguna fundación de la que es dificil saber si en realidad esto es algo veráz.
Entiendo que el dinero vaya destinado al mantenimiento de un recinto o local, pero no entiendo que la gente gane dinero con ello.

Yo siempre he entendido la espiritualidad como algo completamente aparte del lucro, y nunca me ha inspirado nadie que me cobre por un curso de espiritualidad un dinero. En realidad me han interesado muchos cursos sobre temas espirituales y no he acudido porque no me fío cuando me cobran. No tengo problemas económicos y lo podría pagar, pero no me inspira ninguna confianza.

Alguien opina igual que yo, me gustaría saberlo

saludos

Mientras estaba escribiendo la respuesta, me he dado cuenta de que es más una entrada que una respuesta a un comentario, así que aprovecho este espacio para hablar de este tema.

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La constancia de las aficiones

Nuestro mundo tiene muchas cosas curiosas. Una de ellas, para mí, son los periódicos. O mejor dicho, la extensión de los periódicos. Mis padres compraban periódicos y siempre tenían el mismo número de páginas. Todos los días. Sin embargo, no todos los días ocurría lo mismo. El sentido común nos dice que no siempre puede haber el mismo número de noticias, o noticias igual de importantes.

Estuve dándole vueltas una temporada hasta que al final llegué a la conclusión de que los periódicos eran un tipo de negocio que vive de las noticias, y, por tanto, debía influir o gestionar su difusión para que todos los días hubiera algo que contar. Si un día había muchas noticias está bien porque la labor de los empleados del periódico sería simplemente seleccionar qué contar y con qué nivel de detalle. Pero los días flojos me los imaginaba alargando las pocas noticias “de verdad” y teniendo que publicar otra información menos relevante para cubrir el cupo de páginas.

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